La aparición de los primeros dientes en el bebé

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Por la Dra. Lorena Spatakis Argimón – Odontopediatra.

Algunas incomodidades son propias del proceso: otras pueden tener una causa diferente

La aparición de los dientes temporarios es un proceso fisiológico (natural) en los primeros meses del desarrollo del bebé. Sin embargo, produce un impacto importante tanto en ellos como en los papás.

El bebé nace, en la mayoría de los casos, sin dientes. Al acercarse el momento de su irrupción, la encía se hincha y se pone dolorosa. La saliva, escasa hasta entonces, se hace abundante y exige el uso del babero. Después de transcurridos varios días de esos síntomas locales, que suelen acompañarse de algunos desórdenes digestivos y señales de malestar, hace irrupción uno de los incisivos, generalmente el central inferior.

Esto ocurre alrededor de los seis meses de vida. Luego siguen en forma progresiva los incisivos centrales superiores, los incisivos laterales inferiores, incisivos laterales superiores, y así sigue la secuencia.  Es decir, salen en fila hacia atrás, por lo general primero los inferiores y luego los superiores.

En ocasiones, puede saltearse el canino y aparecer primero el primer molar, lo que es totalmente normal. También es normal la variación individual en los tiempos, hasta un año de demora no amerita preocuparse, salvo que haya antecedentes familiares de agenesias (o falta de algún diente). En ese caso conviene advertir al odontopediatra tratante.

Signos y síntomas habituales

Durante el período de “brote” dentario se manifiestan signos y síntomas que comienzan con el proceso de erupción y terminan una vez que ya brotó el diente.

Las diarreas y la irritación que ocasionan ocuparon el mayor porcentaje de afectación (60%) según las referencias de las madres en casi todos los casos. Según diferentes investigaciones la fiebre estuvo presente en un tercio de los bebés, seguida de los vómitos, estado catarral e irritabilidad.

En el caso de la fiebre no ha sido posible calcular el promedio ponderado por falta de evidencia científica, por lo que sería más apropiado hablar de aumento de temperatura.

Estos síntomas son más frecuentes en la erupción de los primeros incisivos.

Algunas veces el diente temporario viene rodeado de una bolsita con aspecto azulado, que con los días va poniéndose violácea, y puede sangrar cuando termina de erupcionar. Pese a su aspecto desagradable, no causa ninguna molestia para el bebé. Es un quiste de erupción que rodea la corona del diente y que rompe una vez que esta comienza.

Estos síntomas suelen ser un motivo de consulta muy frecuente.

Lo importante es que ninguno es específico de la erupción dentaria temporaria y atribuirlos exclusivamente a ella podría retrasar o impedir el diagnóstico de enfermedades coincidentes con la salida de los dientes.

Síntomas más serios como los de infección respiratoria, convulsiones febriles, bronquitis sibilante y eczema infantil, que a menudo se atribuyen a la dentición, no tienen relación con este proceso.

Es fundamental que los padres no permanezcan indiferentes ante las quejas de los niños en época de erupciones de dientes, y como resultado de ello, pasen por alto enfermedades respiratorias superiores y fiebre causadas por otras complicaciones extrabucales.

Por ese motivo, es muy necesario educar a los papás durante el embarazo y en etapas tempranas del niño, y animarlos a consultar frente a la persistencia de signos.

Creencias populares

El uso de argollitas de marfil, collares eléctricos, jarabes especiales para la encía y otros preparados que se anuncian como favorecedores de la salida de los dientes deben ser proscriptos pues ofrecen, por el contrario, grandes inconvenientes; unos, contribuyen a la irritación de la encía, ya bastante inflamada, y otros están compuestos por sustancias medicamentosas que no deben ser manejadas por manos inexpertas. Otra gran parte son completamente inútiles.

¿Qué es lo que sí podemos hacer? Lo que podemos y debemos hacer es tratar los síntomas. Si el bebé empieza a estar más baboso y molesto podemos darle mordillos, que en verano pueden estar guardados en la heladera. La dermatitis en la zona del pañal la tratamos con cremas, y podemos ayudar al malestar o un leve estado febril con el analgésico recetado por el pediatra tratante. Si algún síntoma persiste hay que consultar.

En conclusión, no existe una asociación directa absoluta entre erupción dentaria y alteración del estado general del niño. Sin embargo, la inflamación de la encía en el sitio de erupción puede tornarlo irritable y, en ocasiones, hasta elevarle la temperatura corporal o causar leves cambios en el sistema digestivo.

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