La dieta nórdica está de moda, ¿es tan sana como la mediterránea?

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Cada mes parece haber una nueva dieta circulando en internet. Una de las últimas es la dieta nórdica que, según algunos, podría ser mejor para la salud que la dieta mediterránea. Y la ciencia está empezando a sugerir que al menos podría tener algunos beneficios similares.

La dieta nórdica se basa en los alimentos tradicionales disponibles en los países nórdicos. Los alimentos básicos que comprende son los cereales integrales (en particular, el centeno, la cebada y la avena), las frutas (especialmente las bayas), los tubérculos (como la remolacha, la zanahoria y los nabos), los pescados grasos (como el salmón, el atún y la caballa), las legumbres y los lácteos bajos en grasa.Pero, a diferencia de la dieta mediterránea, que tiene una larga tradición y cuyos beneficios para la salud se han observado sistemáticamente en estudios e investigaciones sobre la población, la dieta nórdica fue desarrollada por un comité de expertos en nutrición y alimentación, junto con chefs, historiadores de la alimentación y ecologistas.

La motivación para crearla fue mejorar las pautas dietéticas en los países nórdicos de manera sostenible, al tiempo que se buscaba crear una identidad local vinculada a la comida y la cultura.Aun así, la dieta nórdica comparte una serie de similitudes con la dieta mediterránea, ya que consiste en más alimentos integrales y menos o ninguno altamente procesados. También anima a comer más verduras y menos carne.

“El chocolate con leche normalmente contiene alrededor del 20% de cacao”, dijo Mozaffarian, aunque el contenido de cacao puede variar. Un dato no menor es que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos exige que el chocolate con leche contenga al menos un diez por ciento de cacao, pero algunas barras de chocolate con leche contienen hasta el 50% o más.

El chocolate amargo por lo general contiene más cacao que el chocolate con leche, pero también puede variar mucho, por lo que Mozaffarian aconseja leer bien las etiquetas del producto. Para obtener posibles beneficios para la salud, Mozaffarian recomienda elegir chocolate amargo que tenga al menos el 70% de cacao.

Muchos ensayos clínicos pequeños y a corto plazo en humanos han encontrado que el chocolate amargo o los suplementos o bebidas de cacao estandarizados pueden reducir modestamente la presión arterial y mejorar los niveles de colesterol en la sangre y la salud de los vasos sanguíneos en los adultos. “Además, algunos estudios basados en la observación a mayor plazo han encontrado que quienes comen más cacao podrían tener un riesgo menor de sufrir ciertas enfermedades cardiovasculares”, dijo Mozaffarian.

En una evaluación sistémica publicada en febrero en la revista JAMA Network Open, Mozaffarian y sus colegas examinaron cómo ciertos alimentos y nutrientes estaban asociados con problemas de salud cardiaca. Encontraron “evidencias probables o convincentes” de que comer chocolate estaba vinculado con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. Calcularon que una ingesta diaria de solo diez gramos estaba asociada con una reducción del seis por ciento en el riesgo general de enfermedad cardiovascular.

“Sin embargo, este tipo de cálculos se basan en estudios de observación, los cuales tienen limitaciones importantes”, informó Joann Manson, directora de medicina preventiva del Hospital Brigham and Women’s de Boston. Estos estudios solo pueden identificar correlaciones entre comer chocolate y la salud; no pueden probar que el chocolate genere beneficios: “las personas que comen más chocolate podrían ser diferentes en otras formas que afecten su salud”, afirmó Manson.

Los hallazgos de los estudios de observación también han sido inconsistentes. “Algunos no han encontrado ningún beneficio y otros han revelado que los que comen chocolate habitualmente o con mayor frecuencia son más propensos a aumentar de peso”, señaló Manson. Este tipo de estudios tampoco suele considerar los diferentes tipos de chocolate, que pueden variar en cuanto a su contenido de cacao. Además, la cantidad de grasa, azúcar y calorías podría anular cualquier beneficio para la salud que provenga del cacao.

Para abordar algunas de estas deficiencias, Manson y sus colegas realizaron un extenso ensayo aleatorio en más de 21.000 adultos mayores en los Estados Unidos. A la mitad de los participantes se les dio un suplemento de extracto de cacao que contenía 500 miligramos de flavanoles de cacao y a la otra mitad se le proporcionó un placebo. Los resultados del estudio, denominado ensayo Cosmos, fueron publicados en junio en The American Journal of Clinical Nutrition.

Tras seguir a los participantes durante 3,6 años, los investigadores descubrieron que si bien —en comparación con el grupo del placebo— el grupo del suplemento de cacao no fue estadísticamente menos propenso a sufrir eventos cardiovasculares, incluidos ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares, sí tuvo una reducción del 27% en muertes cardiovasculares. Manson denominó estos resultados como “señales prometedoras para la protección del corazón”, aunque enfatizó que se requiere de otro ensayo para confirmar los hallazgos antes de traducirlos en recomendaciones para la ingesta de flavonoides de cacao.

Es importante destacar que el ensayo Cosmos no les dio chocolate a los participantes, sino cápsulas concentradas de extracto de cacao producidas por la empresa fabricante de chocolate Mars, la cual también financió parcialmente el estudio. “Para obtener la misma cantidad de flavanoles de cacao bioactivos del chocolate, una persona tendría que comer cerca de 4000 calorías de chocolate con leche o 600 calorías de chocolate amargo al día”, afirmó Manson, quien señaló que durante el procesamiento del chocolate se puede destruir una gran proporción de flavanoles.

El chocolate es “un manjar maravilloso, pero a la hora de percibirlo como un alimento saludable, creo que tiene sus limitaciones”, afirmó Manson.

“Gran parte de la investigación, incluida la suya, sobre los posibles beneficios para la salud del chocolate y el cacao ha sido financiada por empresas chocolateras como Mars”, dijo Manson. “Estos ensayos son caros, y la financiación gubernamental para los estudios de nutrición en general es limitada”, añadió. Las investigaciones sugieren que los resultados de los estudios patrocinados por la industria alimentaria, incluidos los relativos al chocolate, tienen más probabilidades de ser favorables a las empresas que los financian, aunque Manson dijo que Mars no participó en el diseño ni en el análisis del ensayo .

Por su parte, Mozaffarian está convencido por las investigaciones existentes de que el chocolate amargo que contiene un 70% o más de cacao es probablemente beneficioso para la salud del corazón, incluso si contiene menos flavanoles que los probados en el ensayo . “Comer una pequeña cantidad de chocolate amargo cada día es probablemente muy bueno para nosotros, y nos hará felices, porque tiene un sabor muy rico”, dijo.

Mozaffarian dijo que no recibe ninguna financiación de la industria del chocolate, pero admitió un conflicto de intereses cuando se trata de este alimento en particular. “Mi conflicto es que me encanta el chocolate amargo”, dijo.

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